Actualmente, el envejecimiento de la población ha hecho que aparezcan demencias cada vez con más frecuencia, sobre todo en gente mayor pero también en personas por debajo de los 60 años. Sea cual sea el tipo de demencia ( Alzheimer, vascular,  por enfermedad de Parkinson, por VIH,…) en todas ellas puede ser que encontremos dificultades de memoria, lenguaje, atención, funciones ejecutivas,… Estas dificultades cognitivas influyen en las actividades cotidianas de la persona como puede ser comer, vestirse, salir a pasear,…

Es muy importante en estos casos, y sobre todo al inicio, detectarlo pronto, y en eso la familia puede ayudar. Si veis síntomas extraños como pérdidas de memoria que os parezcan más importantes de lo normal por la edad (es decir, no pasan una vez sino varios) como dejarse luces encendidas muy a menudo, olvidarse cosas en lugares que no van, no saber en qué día estamos,… es importante que consultéis a un profesional.

¿Qué podemos hacer o como intervenir desde la Neuropsicología?

El que es útil en estos casos y en el envejecimiento normal es ejercitar la memoria, lenguaje, la atención,… Como? Pues haciendo talleres, actividades diseñadas por un especialista como el neuropsicólogo.

Los neuropsicólogos miramos cuales de estas áreas (memoria, atención, lenguaje,…) están conservadas y cuales no funcionan como tocaría por la edad. Con esta información diseñamos un plan de estimulación y rehabilitación cognitiva donde trabajamos estas áreas que hemos visto que están deterioradas pero sobre todo trabajamos las que están bien ,las potenciamos, para compensar lo que ya se ha perdido y así le podemos dar estrategias a la persona para seguir teniendo un funcionamiento lo más  autónomo posible y una buena calidad de vida.

Laura Coll Benages

Neuropsicóloga